Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
No saber una jota.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Todo tiene un fin.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Ignora al ignorante.
La envidia es una mala consejera.
A candil muerto, todo es prieto.
Dos fuentes, dos ríos.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Donde se está bien nunca se muere
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
A liebre ida, palos al cubil.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Lo cortes, no quita lo valiente.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
El que tiene narices, no manda a oler.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
La mala no es la herramienta, sino el obrero.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.