A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Casarse bajo el palo de la escoba
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Andar y callar, eso es negociar.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Quien no sabe dar sabe recibir
El uso hace al maestro.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
El hombre es para el hombre un espejo.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
La risa hace buena sangre
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Bondad con hermosura, poco dura.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Aprendo mientras vivo.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
La justicia tiene un largo brazo.