El que quiere mentir, alarga los testigos.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
De la nieve no sale más que agua
El buen pagador no necesita prenda.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Puerco que no grita cuchillo con el.
No son las malas hierbas las que matan el trigo sino la negligencia del agricultor.
Que cada cual espante sus pulgas.
Si deseas amor verdadero, aprende a amarte.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
No hay alegría sin aflicción.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
El pasajero se conoce por la maleta.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Querer matar dos moscas de un golpe
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.