A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Lo que no conviene no viene.
Darle a uno mala espina.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Favor con favor se paga
Los celos son el gusano del amor.
A ese andar, llévalos mi baca.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
El oro legítimo no teme al fuego.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Inútil como cenicero en moto.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Viste a la escoba y parecerá señora.
No basta parecerlo, hay que serlo.
El que es pendejo ni de dios goza.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Quien roba una vez, roba diez.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Dar un cuarto al pregonero.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
A quien da y perdona, nácele una corona.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.