Al herrero con barbas y a las letras con babas.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Vale más tener que no desear.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Del ahorro viene la posesión.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
El solo querer es medio poder.
No digas no sin saber por qué no.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Labra bien y corta justo, y saldrá la obra a tu gusto.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
El corazón del justo, piensa para responder.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
El que apura su vida, apura su muerte.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Buena vida si refrenas tu ira.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Le dijo la sartén al cazo.
Antes de criticar, mírate la cola.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Un clavo saca a otro clavo.
A braga rota, compañón sano.
Quien virtudes siembra, fama siega.
La fuerza vence, la razón convence.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Leer entre renglones.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Buena es la costumbre en el bien.
Gente de navaja, poco trabaja.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.