Envidia me tengan y no me compadezcan.
Para creer hay que querer creer
Dar al olvido.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Al engaño, con engaño.
A liebre ida, palos al cubil.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
A tal amo tal criado.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Hasta los animales cuidan sus crías.
El ladrón juzga por su condición.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Un perro sabe donde se tira comida.
Paga para que te acrediten.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
No dar pie con bola.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Como se vive, se muere.
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Madre acuciosa, hija vagarosa.