Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
Mira antes de saltar.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
El que anda en silencio, cazar espera.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Haz mal y guárdate.
Difama, que algo queda.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
El pasajero se conoce por la maleta.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Bien urde quien bien trama.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Del ahorro viene el logro.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Más vale tender la mano que el cuello.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Hacer algo de cayetano.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Quien bien siembra, bien coge.
El mucho joder empreña.
La necesidad agudiza el ingenio.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..