Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Comer en bodegón y joder en putería.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Casarse bajo el palo de la escoba
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
A comida de olido, pago de sonido.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Burro adornado, busca mercado.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Las obras, con las sobras.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
A mala lluvia, buen paraguas.
En Febrero busca la sombra el perro.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
De lo bendito, poquito.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Son más los días que las alegrías.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
Suerte, y al toro.
Escatimar y dar a putas.
A un bagazo, poco caso.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Zun de noche, se sube a un coche
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
El que no cae, resbala.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
Un buen día nunca se olvida.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.