El mundo es de los audaces.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Tras cada pregón, azote.
A confesión de parte relevo de prueba.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Tripa vacía, suena pronto.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
En Junio hoz en puño.
Barco grande, ande o no ande.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Para pan y pescado, chocho parado.
Todo salto tiene riesgo.
A gran pecado, gran misericordia.
A hijo malo, pan y palo.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
El trabajo es la ley y a todos agita.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Ya me cansé de descansar.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Quien acomete vence.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Amor con casada, solo de pasada.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Pan y vino andan camino.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Desde San Antón, una hora más de sol.
Hablando mal y pronto.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Hablar a calzón "quitao".
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
En la tardanza está el peligro.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Julio, siega y pon tres cubos.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.