Del ahorro viene la posesión.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
No cantes victoria antes de tiempo.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Pájaro viejo no entra en jaula.
El padre para castigar y la madre para tapar.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Quien no tiene quiere más.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Más se junta pidiendo que dando.
Al espantado, la sombra le basta.
Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Refranes de viejas son sentencias.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Mal largo, muerte al cabo.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Quien hace preguntas no es tonto.
La democracia también genera hombres deshonestos
Armas y dineros quieren buen dueño.
Hablar a calzón "quitao".
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
El monte tiene ojo.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Lo que no está prohibido está permitido.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Más vale bueno que mucho.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.