Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Papel, testigo fiel.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Maestre por maestre, seálo éste.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Cuando dude, no saludes.
Favores harás, y te arrepentirás.
Decir bien y obrar mejor.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Los buenos modos agradan a todos.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Es de bien nacido ser agradecido
Cada quien, con su cada cual.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Bien vestido, bien recibido.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Asno de dos, válgale Dios.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
Antes muerte que vergüenza.
Ante Dios, todos somos iguales.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).