A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
El que deja una herencia, deja pendencias.
Escribir despacio y con buena letra.
Hacer callar es saber mandar.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
El ojo quiere su parte
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
No cuentes dinero delante de los pobres.
Despacio, que llevo prisa.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Entre bueyes no hay cornadas.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Acometer hace vencer.
Al loco y al toro, dale corro.
Amor de asno, coz y bocado.
La carta, corta, clara y bien notada.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Bicho malo nunca muere.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Caro compró el que rogó.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Todo en la vida tiene su medida.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.