El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
De lo bendito, poquito.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
El asno solo en la muerte halla descanso.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
La basura se deja solo a quienes trabajan con ella.
No hagas leña del árbol caído.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Lo bien hecho bien parece.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Buscarle cinco pies al gato.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
El interés tiene patas.
Ganado suelto bien retoza.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Me dejó como la guayabera.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
El tiempo no perdona a nadie.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Buen corazón quebranta mala ventura.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Que aproveche como si fuera leche.
Dame venta y te daré cuenta.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Cada gusto cuesta un susto.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
El amor no se compra con dinero.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Lo que sea que suene.