Es de sabios, cambiar de opinión.
El que tiene narices, no manda a oler.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
El que da, recibe.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
De sabios es variar de opinión.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
El comedido sale jodido.
Bien te quiero y mal te hiero.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Lo tragado es lo seguro.
Dios aprieta pero no ahoga.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
De casa del abad, comer y llevar.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El ceremonial es el humo de la amistad
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
A pan duro, diente agudo.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Amor, con amor se cura.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Tranquilidad viene de tranca.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Nadie le da vela en este entierro.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
El amor primero es el único verdadero.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Más vale poco que nada.
Quien calla otorga