No tientes al diablo que lo veras venir.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Cada día verás quien peque y pague.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Ayudaté y serás ayudado.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Plata en mano, culo en tierra.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Al hombre de rejo, vino recio.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
La ley de Dios no come trampa.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Entre amigos no hay cumplidos.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Con buenos modos se consigue todo
El temor modifica tu conducta.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Írsele a uno el santo al cielo.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Gusto secreto, no es gusto entero.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
El interés tiene pies y yo también.
De pies a cabeza.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Buena carrera del buen caballo se espera.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.