A dos palabras tres porradas.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Al pez, una vez.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
De ausente a muerto, no va un dedo.
No arrojes margaritas a los puercos.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Haz el bien y olvídalo.
Bestia alegre, echada pace.
El buey pace donde yace.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Ama, perdona y olvida.
La letra mata, su sentido sana.
Amor de dos, amor de Dios.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
El que no tranza no avanza.
Ruin señor, cría ruin servidor.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Hasta que el cuerpo aguante.
Nadie busca ruido con su dinero.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
En el pedir no hay engaño.
Bien ama quien nunca olvida.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
El sabio calla, el tonto otorga.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
La cama guarda la fama.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.