Boca de verdades, temida en todas partes.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Hay que cortar por lo sano.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
A buey viejo, no se le saca paso.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
En la duda, ten la lengua muda.
La muerte hace reflexionar.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Costumbre mala, desterrarla.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Del necio, a veces, buen consejo.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
De descansar, nadie murió jamás.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
A barba muerta, obligación cubierta.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Haz mal y guárdate.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
La paciencia es buena ciencia.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Buena es la linde entre hermanos.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.