Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Quien no arrisca, no aprisca.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
El que necesita, te visita.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Abril, deja las viñas dormir.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Siempre hay un roto para un descosido.
El parir y amasar siempre empezar.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Sacar los trapos al sol.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Dar una fría y otra caliente.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Madurar viche.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Quien roba una vez, roba diez.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Hablar más que lora mojada.
Afanar y no medrar es para desesperar.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Dios aprieta pero no ahoga.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Ladran, pues cabalgo.
Enójate pero no pegues.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
A buenos ocios, malos negocios.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Hay que dar para recibir.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Casa sin moradores, nido de ratones.