Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Buena vida si refrenas tu ira.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
No hay mayor tontería que reñir.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Emborrachar la perdíz
Ira de hermanos, ira de diablos.
Hacer el primo.
Reza, pero no dejes de remar.
Hacerse de la vista gorda.
Esta lloviendo sobremojado
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
A ruin, ruin y medio.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
No falta de que reirse.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Yerro es ir de caza sin perro.
Volver a inventar la rueda.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Tirar la casa por la ventana.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Rey determinado no ha menester consejo.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.