Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Salud perdida, salud gemida.
Es de bien nacido ser agradecido
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
No es bueno huir en zancos.
La fantasía es la primavera del alma
La belleza está en los ojos de quien mira.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.