Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Fingir locura, es a veces cordura.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
El saber no ocupa lugar.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
La ocasión es la madre de la tentación.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Dar puntadas.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Dos no discuten si uno no quiere.
Una maravilla, con otra se olvida.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Hablara yo para mañana.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Los pensamientos no tienen fronteras
La verguenza es último que se piedre.
Ama profunda y apasionadamente.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
A mucho amor, mucho perdón.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Cual andamos, tal medramos.
La lengua queda y los ojos listos.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Persevera y triunfarás.
La cortesía exige reciprocidad.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
A jugar y perder, pagar y callar.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Obra hecha, dinero espera.
Mande la razón y obedezca la pasión.
El buen alimento cría entendimiento.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Abril concluido, invierno ido.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Saber más que Merlín.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.