Hijo mimado, hijo malcriado.
Antes de criticar, mírate la cola.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Aire de Levante, agua delante.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Hacienda de pluma, poco dura.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Un amigo vale cien parientes
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Donde mores no enamores.
Lo que siembres, recogerás.
Buey viejo asienta bien el paso.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Hacer castillos en el aire.
La reputación dura más que la vida.
Haciendo se aprende a hacer.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
De día no veo y de noche me espulgo.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Interés, cuánto vales.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Quien la inmortalidad logró, hace tiempos que se murió.
Cada villa, su maravilla.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Dar gusto da gusto.