La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Tiene más dientes que una pelea de perros
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
El gusto se rompe en géneros.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Obra bien empezada, medio acabada.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Componte para el marido y no para el amigo.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Hay que dar para recibir.
Las penas con pan son buenas.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Ir de capa caída.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Jugar bien sus cartas.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
A consejo ido, consejo venido.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Dos cabezas piensan más que una.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
Viejo con moza, mal retoza.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Hijo casado, vecino airado.
Dame pan y dime tonto.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
No hay atajo sin trabajo.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Emprestaste, perdiste al amigo.