No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Suelo mojado, cajón seco.
Inclinar la balanza.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Tiene una mala salud de hierro.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
El mundo da muchas vueltas.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Hacer mangas y capirotes.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Necios y gatos son desconfiados.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
La razón no quiere fuerza.
Al roto, patadas y porotos.
La vida pende de un hilo.
El pecado te acusa.
Atender y entender para aprender.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Cada casa es un caso.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Jugar y perder bien puede suceder.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.