Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
La belleza es un reino que dura poco
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Amores reñidos, los más queridos.
Mediado enero, mete obrero.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Vive y deja vivir.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
No me hables de flores, que soy jardinero.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
La muerte todas las medidas vierte.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Con aire solano, no hay toro bravo.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Borrón y cuenta nueva.
Paciencia y barajar.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Boñigas hacen espigas.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Allega, allegador, para buen derramador.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Para enero, oliva en el brasero.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Menos idea que Geral pasando música.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Ponerse la tapa en la cabeza
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
A la moza y a la parra, álzala la falda.