En Febrero busca la sombra el perro.
De higos a brevas, larga las lleva.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Haz como la campana, que tañe y calla.
A año tuerto, labrar un huerto.
Septiembre es bueno, si del 1 al 30 pasa sereno.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
Cada pardal a su espigal.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Ramos mojados, ésos mejorados.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
En tiempo de campaña, apaña.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
El agua en invierno duerme sola.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
A misa temprano nunca va el amo.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Por San Martín siembra el ruin.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
A gallo viejo gallina joven.
Año lluvioso, échate de codo.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
En Agosto prepara el agua y el costo.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Mujer precavida vale por dos.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Amor y vino, sin desatino.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Año de hierba, año de mierda.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Ante la duda, la más madura.