El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Es mejor precaver que tener que remediar.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Puta y buena mujer, no puede ser.
Amistad de juerga no dura nada.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Las obras, con las sobras.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Una deuda, veinte engendra.
O Cesar, o mierda.
Oye primero y habla postrero.
Hay ropa tendida.
Donde gobierna capitán, no manda marinero.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
O faja o caja.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Mujer Besada mujer ganada.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
Si nos hacemos polvo, nos harán lodo.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Más verga que el Trica programando.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
El mundo da muchas vueltas.
Alabanza propia, mentira clara.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
No hay mejor lotería que el trabajo y la economía.
Tan rápido como un chisme.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.