El que da primero da dos veces.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Puerta de villa, puerta de vida.
El que con cojos anda se llama bastón.
El que debe y paga, descansa.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Lo escrito, escrito esta.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Con la misma vara que midas serás medido.
El interés dueño del mundo es.
Obras vea yo; palabras, no.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Jugarse hasta la camisa.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Toma y daca.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Oír como quien oye llover.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
Divide y vencerás.
Dar caramelo.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.