El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
El que manda, no va.
Gobierna mejor quien gobierna menos.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Manda, manda, Pedro y anda.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Para ser el presidente, nombramiento es suficiente.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.
El proletariado no tiene patria, se la impone el capital.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Cual es el rey, tal es la grey.
Cualquiera es gobernador, si le otorgan ese honor.
Donde gobierna capitán, no manda marinero.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.
El Rey reina, más no gobierna.
Los reyes tienen los brazos largos.
No hay tal razón como la del bastón.
A cada rey su trono.
Agrada, quien manda.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
A rey muerto, principe coronado.
A tal amo tal criado.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Cual es el rey, tal es la ley.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Cuando se mueve el alcalde, no se mueve en balde.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Donde está el rey, a cien leguas.
Donde hay patrón no manda criado.
Donde manda el amo se ata la burra.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.