Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
A lo hecho, pecho.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
Ser amable es ser invencible.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
La cascara guarda el palo.
Buena condición vale más que discreción.
El que trae , lleva.
Pronto y bien no hay quien.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Cazador, mentidor.
Callen barbas y hablen cartas.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Quien primero viene, primero tiene.
Los bienes son para remediar los males.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
La necesidad agudiza el ingenio.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Las armas, el Diablo las carga.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.