Jornal adelantado, brazos quebrados.
A gran pecado, gran misericordia.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Dejadle correr, que él parará.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Mucho sabe quien callar sabe.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Muerte deseada, vida prolongada.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
A quien vela, todo se le revela.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Aquel que guarda siempre tiene.
Pasará, sea lo que sea.
Más se junta pidiendo que dando.
Dar una de cal y otra de arena.
Hombre amañado, para todo es apañado.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
A la fuerza ahorcan.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
El que del campo viene, cenar quiere.
Al potro y al niño, con cariño.
La razón y el agua hasta donde dan.
La virtud ennoblece.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Hacer de tripas corazón.
Magra olla y gordo testamento.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Pescador que pesca un pez, pescador es.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Más vale bueno que mucho.
O Cesar, o mierda.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.