Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
El que poco pide, poco merece.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Puta y fea, poco putea.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Si trabajando se consiguiera plata, todos los pobres serían ricos.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
El rico nunca está satisfecho.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Del mal, el menos.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Si hay miseria, que no se note
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
La abundancia hace infelices a los ricos.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Riqueza vieja es la nobleza.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
El que poco tiene a poco aspira.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Quien mal padece, mal parece.
A amo ruin, mozo malsín.
Marido rico y necio no tiene precio.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
A dineros dados, brazos quebrados.