Éramos pocos y parió la abuela.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Si vives de fiado, vives señalado.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Favorecer, es por norma perder.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Pagan justos por pecadores.
No hay novia fea ni muerto rico.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Dar limosna no aligera la bolsa
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Es muy poco pinole para ahogarse.
Quien desparte lleva la peor parte.
El malo mundo está y peor se pondrá.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Buen pedidor, mal dador.
De desgraciados está el mundo lleno.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Buena mula, mala bestia.
Buena gana de comer, rica salsa es.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
No hay bueno caro ni malo barato.
Hijo mimado, hijo malcriado.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
A falta de reja, culo de oveja.
El que es pendejo ni de dios goza.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Pase mayo, y pase pardo.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Poco y en paz, mucho se me haz.