Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Palabra de cortesano, humo vano.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Dura el nombre más que el hombre.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
La cara bonita y la intención maldita.
De ninguno seas muy compañero.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Manda, manda, Pedro y anda.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Humano es el errar y divino el perdonar.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Cada casa es un caso.
A cabrón, cabrón y medio.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Sol puesto, obrero suelto.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
A fullero, fullero y medio.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.