Enemigos me de Dios, y amigos no.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Caga más una vaca que cien palomos.
El que huye, obedece.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
El que de joven corre, de viejo trota.
Agrada, quien manda.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Tanto pedo para cagar aguado.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
De los enemigos los menos.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Aire gallego, escoba del cielo.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
La casa caída, el corral agrandado.
Al más charrán paga le dan.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
El que tiene narices, no manda a oler.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Que bailen los que están en la fiesta.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Eso son otros veinte pesos.
Cada cual es hijo de sus obras.
Valentón y rufián, allá se van.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Dar el consejo y el vencejo.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
El que nació para caballo tiene que morir pastando.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
El que fía, salió a cobrar.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Juego y bebida, casa perdida.
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
El buen vino, de sí propio es padrino.
El que va en carro, ni va a pie ni a caballo.