Freídle un huevo, que dos merece.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
El cebo oculta el anzuelo.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
El que fía o promete, en deudas se mete.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
De noche madrugan los arrieros.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
De ninguno seas muy compañero.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
En tiempo de campaña, apaña.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Como chancho en misa.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Irse a chitos.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Quien no madruga, no caza boruga.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Nadie da palos de balde.
Estar armado hasta los dientes
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Hace más el que quiere que el que puede.
Donde dije digo, digo Diego.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Cuanto más pequeño es el bosque, más grande parece la liebre.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Cada cual es dueño de su miedo.
Donde no llega la piel del león hay que añadir un poco de la de la zorra.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.