A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Donde se ha visto que los patos le tiren a las escopetas.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Sigue los impulsos de tu corazón
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Cuentas claras, amistades largas.
Cada cual mire por su cuchar.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Gran mal padece quien amores atiende.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Al loco y al fraile, aire.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Es difícil coger un gato negro en una habitación oscura, sobre todo cuando no está
No se cazan liebres tocando almireces.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
A cada necio agrada su porrada.
Hacer de una pulga un elefante.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
A mala lluvia, buen paraguas.
Más ordinario que una vaca con pedal.
A buen salvo está el que repica.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Real ahorrado, real ganado.
Pies fríos, corazón caliente.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Para alcanzar, porfiar.
De mala sangre, malas morcillas.
Irse por los cerros de Úbeda.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Sacar las castañas del fuego.