Tragando aunque sea saliva.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Los de Morón como son, son.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
Con afán ganarás pan.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
A grandes males, grandes enfermos.
Los fusiles y cañones, lubricarlos con razones.
No me quieras dar gato por liebre.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Domingo sucio, semana puerca.
Perdona el error, pero no lo olvides.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Dando dando, palomita volando.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
De lo perdido, lo que aparezca.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
A la vejez, cuernos de pez.
Al loco y al aire, darles calle.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
El vivo a señas y el tonto a palos.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Perfecto solo Dios.
Piedra movediza no cría moho.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Despacito por las piedras
Arrieros somos y en el camino andamos.