El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
El que no chilla, no mama.
Molino que no muele, algo le duele.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
Una rata dentro de una tinaja.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Buena barba, de todos es honrada.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Buena fama, hurto encubre.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Noche toledana. (Irse de farra).
Abogacía que no zorrocía.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Si voy, con lo que te doy.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Zorro dormilón no caza gallinas.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
El hambre arroja al lobo al bosque.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Donde no hay, por demás es el buscar.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Agarrando aunque sea fallo.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
Según con quien te encontré, así te trate.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.