Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Mucho ruido y pozas nueces.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
Pescar en río revuelto.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Hablar poquito, y mear clarito.
Casa hecha y mujer por hacer.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Ocasión llegada presto agárrala.
El que ama el peligro, en él perece.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Guardas bien y no sabes para quien.
Abril llovedero, llena el granero.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Remo corto, barca pequeña.
Ruego de Rey, mandato es.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
La piel del leopardo es bonita, pero su corazón malvado.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Caranga resucitada pica muy duro.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
A feria vayas que más valgas.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Barba roja, mucho viento porta.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
A caracoles picantes, vino abundante.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Remienda paño y pasarás año.