Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Con pedantes, ni un instante.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
A buena suela, mala pieza.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Amor viejo, pena pero no muere.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Hombre prevenido vale por dos.
Ni llueca eches que pollos saques.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
El que paga mal, paga dos veces.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Al villano dale el pie y se tomará la mano.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
La verdad no peca pero incomoda.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
El catalán de piedras hace pan.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Indio comido indio ido.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Ir por lana y volver trasquilado.
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Al bobo, múdale el juego.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Pescar en río revuelto.