La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Se llena antes el ojo que el papo.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Lo tragado es lo seguro.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
El miedo guarda la viña.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Maestro de atar escobas.
El que guarda siempre encuentra.
A poco pan, tomar primero.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
El que tiene buba, ése la estruja.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Al que no quiera taza, taza y media.
En Febrero busca la sombra el perro.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.