Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
No hay don sin din.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
La suerte de la fea, la bella la desea.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Meterse en la boca del lobo.
Al loco y al fraile, aire.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
El tahúr no juega limpio.
A gran chatera, gran pechera.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Bestia alegre, echada pace.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Boca de verdades, temida en todas partes.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
El que se apura llega tarde.
Según serás, así merecerás.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.