Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Como el espigar es el allegar.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Indio con puro, ladrón seguro.
Intimidades, solo en las mocedades.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Borracho que come miel, pobre de él!
Beber sin comer, maña de ranas es.
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
La burra no era arisca pero la hicieron.
A consejo ido, consejo venido.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
El gandul es un cadáver con apetito.
En el pedir no hay engaño.
Quien la haga que la pague.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Con el ingrato, no tengas trato.
Mujer ventana, poco costura.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Irse de picos pardos.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Tápate la cara que se te ve el culo.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Probando es como se guisa.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Espuela de plata, también hiere y mata.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.