Ayunar, o comer truchas.
Las mujeres quieren ser rogadas.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
No falta de que reirse.
Más se perdió en el diluvio.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
De un árbol, una rama y mejor desgajada.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
La manzana podrida pierde a su compañía.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
Roma, acuerdos y locos doma.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
A la de tres va la vencida.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Juego y paseo, solo para recreo.
Perro que no anda no encuentra hueso.
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
El camino malo, se pasa rápido.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
A rey muerto, principe coronado.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Todos son unos, muertos y difuntos.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
La ausencia causa olvido.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.