Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
El padre para castigar y la madre para tapar.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Una sola mano no aplaude.
A veces se llora de alegría.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Año de neblinas, año de harinas.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Al que le pique, que se rasque.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Casa hecha, sepultura abierta.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Cada cual mire por su cuchar.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Los difuntos, todos juntos.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.