A cautela, cautela y media.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Atender y entender para aprender.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Tal vendrá que tal te quiera.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Para morirse, siempre hay tiempo.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Moza reidora, o puta o habladora.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
La conciencia vale por cien testigos.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Quien no tiene quiere más.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Hacer pinitos.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Cada oveja con su pareja.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Date prisa, pero no corras.
Hacer la del humo.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Comida que escasea, bien se saborea.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
La ocasión llega, llama y no espera.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Quien hace, aplace.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.