Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Deja que el buey mee que descansa.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Mujer pecosa, mujer candela.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
La noche para pensar, el día para obrar.
Volverse humo.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
En guerra avisada no muere gente.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Amor de amos, agua en cestos.
Júntate, que junto estabas.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
No hay viejo sin dolor.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Con bondad se adquiere autoridad.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Palo dado ni Dios lo quita.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
Caridad y amor no quieren tambor.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Redondear la arepa.
Dios acude siempre.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Donde hay pelo hay alegría.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Madre hay una sola.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.