A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Quien nada pide, nada recibe.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
A Dios, lo mejor.
Llave puesta, puerta abierta.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
En la necesidad se conoce la amistad.
De buena casa, buena brasa.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Calma piojo que el peine llega.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Comida hecha, amistad deshecha.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Difama, que algo queda.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Pedir peras al olmo.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Juego y paseo, solo para recreo.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
La esperanza no llena la panza.
Oir a todos, creer a pocos.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Al agradecido, más de lo pedido.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
A buen amigo buen abrigo.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Domingo, domingo, día de pingo.
Cosa muy querida, presto perdida.
Harto da quien da lo que tiene.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
La suavidad domina más que la ira.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
El pan con hartura y el vino con mesura.