El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
A caballo comedor, cabestro corto.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Hay que predicar con el ejemplo.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
No es lo mismo predicar que dar cargas de trigo.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Papel, testigo fiel.
Hermano mayor padre menor.
A creer se va a la iglesia.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Viejo es Pedro para cabrero.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
La misa, dígala el cura.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
En la casa del cura siempre hay hartura.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
El médico mata, y el cura lo tapa.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Pecado callado, medio perdonado.